Barcelona tiene esa capacidad de absorberlo todo. Ruido, ritmo, capas, historias. Y a veces, entre tanto movimiento, aparece un lugar que decide bajar el volumen.
PIA es uno de ellos.
Este proyecto nace de un proceso largo y compartido. De visitas que activan la imaginación e ideas prescritas. De volver al espacio, medirlo, recorrerlo otra vez y confirmar que aquello que se intuyó al principio tenía sentido. Para Somos Nido, PIA es el resultado de ese tiempo y de una suma de decisiones bien pensadas, acompañadas por el criterio y el buen gusto de sus propietarios.
La reforma transforma la vivienda en un oasis urbano. Un espacio sereno y equilibrado donde cada estancia se entiende como parte de un conjunto mayor. A lo largo de toda la casa, el color rojo actúa como hilo conductor. Aparece de forma puntual y precisa, conectando espacios y materiales, aportando identidad y ritmo.
