Gal·la

Después de varios años viviendo en el extranjero, esta familia regresó a Barcelona para comenzar una nueva etapa. Nuestro principal reto, fue encajar su nueva vida.

El proyecto se trabajó desde el interiorismo y la decoración, optimizando cada estancia mediante una cuidada distribución del mobiliario y un importante trabajo de carpintería a medida. Armarios, estanterías, bancos y piezas integradas permitieron aprovechar paredes, rincones y zonas de paso, generando almacenamiento en prácticamente toda la vivienda. Entre los elementos de madera más singulares, se encuentra la puerta corredera del despacho, diseñada por Enedós.

El resultado es un hogar compacto, ordenado y funcional, capaz de acoger la vida cotidiana de una familia sin renunciar a la amplitud, la comodidad ni la personalidad.

AÑO: 2026
SUPERFICIE: 115 m²
UBICACIÓN: Barcelona, España

Gal·la

Después de varios años viviendo en el extranjero, esta familia decidió volver a casa y comenzar una nueva etapa en Barcelona. El cambio implicaba mucho más que trasladarse de una ciudad a otra. Suponía también transformar por completo su vida.

El proyecto se abordó desde el interiorismo y la decoración, sin plantear una reforma integral de la vivienda. El objetivo principal fue conseguir que el piso pudiera responder a las necesidades cotidianas de sus cinco habitantes, aprovechando al máximo cada metro disponible.

Para ello, se trabajó cuidadosamente la distribución del mobiliario, la relación entre las diferentes piezas y el uso real de cada estancia. Cada decisión debía contribuir a que la vivienda se sintiera ordenada, cómoda y visualmente amplia, creando espacios capaces de acompañar distintos momentos del día sin resultar sobrecargados.

La carpintería a medida se convirtió en el elemento fundamental del proyecto y en la principal herramienta para optimizar la vivienda. Se diseñaron soluciones específicas para aprovechar paredes completas, rincones, zonas de paso y espacios que, de otro modo, habrían quedado desaprovechados. Armarios, estanterías, bancos, cabeceros y diferentes muebles integrados recorren el piso, generando almacenamiento prácticamente en todas las estancias.

El resultado es una vivienda compacta, pero profundamente funcional, en la que cada centímetro ha sido estudiado y cada elemento tiene una razón de ser. Un hogar capaz de acoger la vida de una familia sin renunciar al orden, a la personalidad ni a la sensación de amplitud.

Después de los años vividos en el extranjero, este piso en Barcelona representa su regreso a casa y el comienzo de una nueva etapa. Un proyecto que demuestra cómo, a través del interiorismo, la decoración y una carpintería a medida especialmente trabajada, es posible readaptar una vivienda.