El Rastro

Mucho antes de que Joaquín Sabina acudiera cada domingo a comprar carricoches de miga de pan y soldaditos de lata, El Rastro ya existía. Para Ramón Gómez de la Serna era “un sitio ameno y dramático, irrisible y grave”. Para Galdós, una «academia del despojo social», por la que a Jacinta le costaba abrirse paso. Un “Museo del Prado puesto del revés”, como lo llamó Luis Carandell, donde todo parece haber tenido otra vida antes.

Y en una de esas calles, entre ruido y memoria, aparece nuestro proyecto. Una casa que, como el propio Rastro, necesitaba ordenar sus libros, los protagonistas de esta reforma.

AÑO: 2025
SUPERFÍCIE: 125 m²
UBICACIÓN: Madrid, España.

El Rastro

Si algo define este proyecto es la carpintería. Cada pieza se ha pensado con mucho detalle, en todos nuestros proyectos necesitamos que cada actuación que hacemos tenga una respuesta a una necesidad real.

Para describiros cómo hemos trabajo aquí nos vamos a centrar en la carpintería a medida. Siempre necesaria cuando en un espacio tienen que convivir cinco personas. Hicimos un buen briefing y definimos desde un inicio cuáles eran las necesidades en la cocina, recibidor, armarios, baños y la zona de lavadero. Necesidades muy concretas claro, la organización es exigente en un familia numerosa.

Cada elemento necesita su lugar, y es el diseño a medida el que nos asegura poder marcar esta diferencia. No existe la improvisación en estos casos, hay que pensar muy bien qué tenemos y dónde irá cada mueble, electrodoméstico, utensilio, ¡vamos! cualquier objeto… En la cocina, por ejemplo, cada módulo responde a un uso real.

Los baños, por ejemplo, siguen esa misma lógica. Aunque uno sea principal y el otro de cortesía, ambos trabajan igual. Cuando la casa está siempre en uso, no hay espacios secundarios. Por eso se han planteado con la misma atención e intención: funcionalidad, buena iluminación y, sobre todo, capacidad de almacenaje.

Todo el proyecto además, se mueve en un equilibrio de neutros cálidos, donde el proyecto no hace otra cosa que acompañar  o responder un ritmo de vida. Os subiremos un post al blog sobre este temazo.

Al final, se trata de eso: pensar bien para vivir mejor.