Hay proyectos que nacen de un espacio, y otros que nacen de una forma de vivir. SIMBA pertenece a esta segunda categoría. Se trata de la reforma integral de un ático dúplex en el barrio de Sant Gervasi, concebido desde el inicio para adaptarse por completo a las necesidades, hábitos y personalidad de sus propietarios.
Más que una reforma, el proyecto ha sido un ejercicio de personalización donde cada decisión responde a una manera concreta de habitar el hogar.
Diseñado para una pareja joven y sus dos gatos, el objetivo ha sido crear una vivienda funcional, acogedora y profundamente conectada con su día a día.
La distribución, los materiales y el mobiliario se han planteado para potenciar la experiencia cotidiana y favorecer una relación fluida entre los distintos espacios. Al mismo tiempo, se ha buscado maximizar la amplitud visual y generar momentos de sorpresa que aporten carácter al conjunto.
El resultado es una vivienda que combina diseño, confort y personalidad, donde la estética y la funcionalidad conviven de forma natural.
Un hogar pensado al detalle para disfrutar tanto de la vida cotidiana como de los momentos compartidos con familiares y amigos.
