Todo al blanco.
Es importante renovar tu casa. Renovar va desde una buena limpieza, hasta una reforma integral con arquitectura, interiorismo y deco. Cada uno abarcando lo que podamos, pero es importante cada cierto tiempo darle un giro a la energía que acumula nuestro espacio. Llámalo energía, feeling, atmósfera o cómo te sientas cómoda.
Por una cosa u otra he acumulado más de 20 cambios de casa en mi vida, y puedo decir que cambiar el espacio no siempre es un tema de presupuesto. Es echarle ganas.
A veces, una pantalla de lámpara bien elegida evita el frío de una bombilla en el salón, o una alfombra que abrace la sala aporta coherencia y calidez a nuestros pies descalzos. No se trata solo de elegir entre A o B, sino de sensibilidad y sentidos, de mimar el espacio que nos acoge cada día. Me encanta ayudar a crear ese Nido, lleno de Caliu, pero entiendo que no siempre es posible contratar a alguien. Para eso estamos hoy aquí.
Además no es fácil detectar dónde está el problema. Compras decoración para rellenar pero no funciona porque no hay una base pensada, o porque faltan elementos más esenciales como cortinas, alfombras, arte grande o iluminación. —Te animo a ver mi curso Domestika para más información sobre cómo crear capas de decoración y conseguir ese resultado.— Pero casa siempre, la base está mal planteada… suelos desastrosos de esas cerámicas frías como el hielo, o de unas aguas setenteras que no hay quien combine… puertas oscuras que contrastan con el blanco nuclear, ¡también color ártico! que duele en el alma… o construcciones de obra nueva que nadie pensó en el que iba a vivir, y solo tienen: gris, blanco y negro en su paleta ¿acaso nos quieren daltónicos? En fin, ahí hay una base en la que trabajar primero.
Obviamente lo ideal es reformar, pero no vengo a por las que queréis ese proceso, aunque os espero con los brazos abiertos, sino a por las que no podéis o queréis, pero necesitáis algo tan básico como el tono de pared que poner. Como dirían las influencers: “muchas me habéis preguntado” CÓMO ELEGIR UN BLANCO CALIU.


Foto: Juan Serlo
Hoy, de regalo, te traigo varios tonos para que cambies tu color, vía:
- Pintor profesional.
- Do it yourself: Casero.
Pero primero vamos a desarrollar ambas.
Breves apuntes, …ejem. Breves.
No siempre funciona el mismo tono en una casa que en otra. Depende de la luz, por supuesto, pero también de la altura, de la estética que quieras, del ángulo por el que entra la luz o del efecto que quieras de luminosidad. No es lo mismo un look parisino de blanco que uno setentero, por decir algo.
Por eso, es imprescindible hacer muestras antes que elegir el tono. Unas buenas muestras, nada de una carta de colores, un buen cuadrado en la pared, ¡en varias de ellas! para que veas cómo queda en diferentes sitios de la casa. Claro que tendrás que pagarlo, pero hablamos de algo que puedes ir a hacer tú misma en una tienda de pinturas, vale cada céntimo asegurarse del tono.
De paso decir que no es lo mismo una calidad de pintura que otra. En el mercado hay gamas y acabados, así que aunque yo te de un código puede verse afectado por la elección de pintura base y su brillo y/o consistencia. Hay pinturas ecológicas, monocapa, mates… eso va un poco a gustos dependiendo del proyecto. Parece que esté justificando nuestro trabajo, pero es más completo de lo que parece 😉
Aclaro esto: el resultado siempre será mejor que la pintura color me estoy congelando.
Atención: EL GOTELÉ
¡Ahá! gracias a Dios, una especie en extinción. Pero un clásico en pisos de alquiler, o en el de tu familiar que no necesita reforma pero que lo envejece 50 años. Si no lo puedes quitar, hay que convivir con él. Y peor que un gotelé con el tono blanco neutro frío no hay nada, así que cualquier novedad será bien recibida. Abracemos al gotelé y pongámosle tono e incluso color. No deja de ser una textura esponjosa.
Y ahora, vamos con el proceso:
Probablemente el pintor o el vendedor de la tienda te ofrezca un blanco, o blanco roto. Depende del nivel ofrecerá uno más o menos sexy. El problema es que muchas veces el que ponen es un nuclear. Típico tono que me pone negra porque se usa para limpiar un piso para alquilar. Cuidar el tono de una casa aunque sea para alquilar, es empezar una cadena de favores en la vida, ahí lo dejo.
ACTO PRIMERO Hacer las muestras grandes, ¡bien grandes! que comentábamos hace un momento, en varias paredes de la casa, y no muy juntas si puede ser, que emborracha. —Una sensación parecida a la de comprar perfumes.—
ACTO SEGUNDO ¿Te cuesta elegir? Pon algo muy blanco cerca para ver el tono al que estás subiendo, o si tienes alguna muestra de madera del suelo acércalo para ver qué efecto tiene. Déjate llevar por tu instinto, pero recuerda que la idea es que sea cálido. Si ves que azulea o tira a gris, no es la idea. Lo mismo la madera que elijas.
*Si la pared está sucia o tiene un color terrible o fuerte, haz las muestras en otra superficie. En ese caso puedes ir moviéndolas por la casa. Si estás en obra, el pladur puede ser una buena idea.
ACTO TERCERO ¡A pintar! Si tomar esta decisión se te hace mucha bola, pinta un baño de pared grande con el finalista. Lo bueno de la pintura es que no es definitiva.
Pinto mi casa desde que tengo uso de razón. Mi madre en esto me dio mucha creatividad. Un día llegó, y le había pintado el salón de un azulón precioso mexicano… y otro el comedor en un fucsia del país también. Suena fuerte, pero quedaba divino y nos daba ese look mexa que nos gusta en la familia. Es decir, todo el mundo es capaz de pintar sin demasiada complicación.
Si ahora mismo no tienes mucho presupuesto, pero necesitas dar Caliu, queda con alguien y pinta tu casa. El proceso es el mismo, pides muestras y valoras. Luego pintas. Con vino y música, la que pueda. Si estás como yo, intenta que te cuiden los niños un día entero, y sino, ármate de paciencia y dales una brocha que lo disfrutan muchísimo. Será un caos, pero luego te sentirás orgullosa, y te puedes tomar el vino igual.
¡Ah! A mi me gusta unificar el tono de techo, pared, puertas y ventanas si es que no van en color. Estamos hablando de un blanco, así que unificando verás un espacio amplio y luminoso. Si tienes puertas tremendas de madera horrible, que no las preciosas, molduras, rechapados, o algo que no te guste, píntalo también. Le dará un nuevo look y pasará más desapercibido. Simplemente debes hacerlo con otro tipo de pintura, y/o preparación, en la misma tienda te indicarán.
ACTO FINAL Por fin, después de la chapa, que no se digan que no se lee hoy en día, te dejo unos cuantos tonos que no nos fallan para que pruebes. No hacen falta muchos. Si quieres ir a otro nivel, tienes marcas como Tono Paint que son maravillosas y tienen unos neutros para morir de amor.
Tonos:
- RAL 9003, un clásico.
- RAL 9010, pure white.
- NCS 1002-Y50R o nuestro famoso Joanna.
- NCS S1005-Y30R, lo usamos en Mont.
Creo que no me dejo nada… Te animo a que pintes, es una super inversión. También a que escojas una buena pintura, lo más natural posible, notarás un gran cambio. Lánzate porque hasta la luz se verá diferente.
He disfrutado mucho escribiendo esto, en otra vida igual fui profesora o pintora. Si te ha gustado y quieres este tipo de contenido, te animo a que te quedes y difundas más que nunca el efecto Nido.
Tessa.




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